El Maduradero
Enlaces en la historia
La idea de fusionar las fuerzas del arte, las artesanías y el diseño para desarrollar objetos de alto nivel técnico/ estético no es innovadora.
Si nos remontamos a la Inglaterra de mediados del Siglo XIX, nos encontramos con el movimiento Arts & Crafts cuyo representante principal fue el artesano, escritor, impresor y activista político William Morris.
Arts & Crafts intentó reivindicar la dignidad social y estética del diseño y las artes aplicadas entendiendo que su valor no era menor que el del “ arte por el arte”.
La separación de la esfera del arte a la de la vida cotidiana intentó suprimirse a través de la unión de la funcionalidad y la estética. Tanto obras arquitectónicas como objetos utilitarios eran concebidos como objetos bellos y eran realizados con una manufactura de excelencia. Edificios y objetos cubrían de esta forma un rol funcional y espiritual (el goce estético).
Arts & Crafts tuvo gran influencia en la arquitectura y las artes aplicadas de finales del Siglo XIX y sus bases teóricas serían tomadas en cuenta unas décadas más tarde por el arquitecto alemán Walter Gropius para la concepción y fundación de la Bauhaus.
El programa de la Bauhaus bregaba igualmente por una renovada unidad de las artes y la vida, pero a diferencia del movimiento predecesor, postulaba que la técnica y la industria eran parte fundamental de la vida moderna. Por lo tanto el “artista” de esta vida moderna debía ser integral, capaz de unir en su acto creativo aspectos espirituales, mentales, técnicos e industriales.
Este ideal se vio corporizado en personas como Wassily Kandinsky, Paul Klee, Laszlo Moholy-Nagy, Oskar Schlemmer quienes paralelamente al desarrollo de su obra pictórica, trabajaron en problemas teóricos del arte, en diseño y manufactura de alfombras, en escenografía, confección de marionetas y desarrollo de tipografías respectivamente.
Esa nueva unión entre vida, arte e industria propulsada desde la escuela alemana, influenció determinantemente la arquitectura del Siglo XX, dio nacimiento al diseño gráfico e industrial como disciplinas específicas y nos dejó la imagen del artista integral como un modelo digno y fructífero.
Enlaces en la historia
La idea de fusionar las fuerzas del arte, las artesanías y el diseño para desarrollar objetos de alto nivel técnico/ estético no es innovadora.
Si nos remontamos a la Inglaterra de mediados del Siglo XIX, nos encontramos con el movimiento Arts & Crafts cuyo representante principal fue el artesano, escritor, impresor y activista político William Morris.
Arts & Crafts intentó reivindicar la dignidad social y estética del diseño y las artes aplicadas entendiendo que su valor no era menor que el del “ arte por el arte”.
La separación de la esfera del arte a la de la vida cotidiana intentó suprimirse a través de la unión de la funcionalidad y la estética. Tanto obras arquitectónicas como objetos utilitarios eran concebidos como objetos bellos y eran realizados con una manufactura de excelencia. Edificios y objetos cubrían de esta forma un rol funcional y espiritual (el goce estético).
Arts & Crafts tuvo gran influencia en la arquitectura y las artes aplicadas de finales del Siglo XIX y sus bases teóricas serían tomadas en cuenta unas décadas más tarde por el arquitecto alemán Walter Gropius para la concepción y fundación de la Bauhaus.
El programa de la Bauhaus bregaba igualmente por una renovada unidad de las artes y la vida, pero a diferencia del movimiento predecesor, postulaba que la técnica y la industria eran parte fundamental de la vida moderna. Por lo tanto el “artista” de esta vida moderna debía ser integral, capaz de unir en su acto creativo aspectos espirituales, mentales, técnicos e industriales.
Este ideal se vio corporizado en personas como Wassily Kandinsky, Paul Klee, Laszlo Moholy-Nagy, Oskar Schlemmer quienes paralelamente al desarrollo de su obra pictórica, trabajaron en problemas teóricos del arte, en diseño y manufactura de alfombras, en escenografía, confección de marionetas y desarrollo de tipografías respectivamente.
Esa nueva unión entre vida, arte e industria propulsada desde la escuela alemana, influenció determinantemente la arquitectura del Siglo XX, dio nacimiento al diseño gráfico e industrial como disciplinas específicas y nos dejó la imagen del artista integral como un modelo digno y fructífero.
Esta concepción integral del arte es la que alimenta también al proyecto “ El Maduradero”.
No se trata en este caso de un programa al que los participantes deban responder estética o ideológicamente, tampoco se trata de proponer un movimiento renovador de la sociedad , ni de establecer nuevas categorías del ser “ artista”. El proyecto tiene que ver con la suma del trabajo de distintos creadores que desarrollan libremente su tarea. Los pintores, escultores y dibujantes desarrollan su imagen personal y ésta sirve de fuente iconográfica para el trabajo de diseñadores y artesanos. Esta división de roles y trabajos dista de ser excluyente, también, así como los míticos integrantes de la Bauhaus, hay artistas integrales que despliegan su capacidad creativa y técnica en más de un ámbito.
El fin común es realizar objetos utilitarios de alta calidad técnico/estética que no solo cubran una necesidad funcional, sino que posean la fuerza y la magia resultante del arduo trabajo espiritual, intelectual y técnico que caracteriza el quehacer artístico.
Lic.Carolina Pretell
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